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Parejas de Hecho; Capacidad del Testador

Continuando con el capítulo de la Pareja de Hecho, en este vídeo nos referimos a la capacidad del testador para disponer de sus bienes. Nuestro sistema jurídico establece que un testador podrá disponer de sus bienes, reservando siempre a sus herederos forzosos aquellas cuotas que la ley establece.

Igualmente, hablamos de la posibilidad de revisar aquellos seguros de vida que de forma automática establezcan como beneficiarios a los herederos legales, ya que , como hemos mencionado, salvo que haya testamento, la pareja de hecho no es un heredero legal.

La Pareja de Hecho no es un heredero legal, salvo que haya testamento. Clic para tuitear

Derechos Hereditarios de la Pareja de Hecho

En éste y en el siguiente vídeo hablamos de los derechos hereditarios de la Pareja de Hecho, un tema que interesa a muchas personas y suscita muchas dudas, quizás provocadas porque en el sistema jurídico español no hay una regulación específica referente a las parejas de hecho; ni la Constitución ni el Código Civil las recoge como tal.

Por otro lado, las parejas de hecho pueden estar o no inscritas en los registros oficiales correspondientes, lo que les da un trato diferenciado a la hora de acceder a los derechos y deberes que la leyes en sus distintos ámbitos vienen a regular para ellas.

En materia sucesoria ocurre algo parecido. La legislación española no les reconoce, a los miembros de la Pareja de Hecho, la condición de herederos entre sí.

La Legislación no reconoce en la Pareja de Hecho, la condición de herederos entre sí. Clic para tuitear

Vivienda Familiar de la Pareja de Hecho, Tras su Ruptura

En este artículo trataremos que ocurre con la vivienda familiar de la pareja de hecho tras una ruptura.

Realidad actual

En la actualidad las parejas de hecho son tan comunes como los matrimonios y, aunque en ambos casos se trata de que dos personas se unen por un vínculo de afectividad, en el matrimonio los cónyuges asumen unos derechos y obligaciones regulados en la legislación, mientras que, aunque siempre han existido parejas de hecho, incluso antes de la institución del matrimonio, éstas han sido poco tratadas por el derecho.

Sin embargo, dado que en ocasiones conlleva una dependencia económica análoga a la de un matrimonio, el ordenamiento jurídico en los últimos tiempos intenta ocuparse de ellas para evitar casos de desamparo de uno de los miembros de la pareja de hecho en ciertas situaciones como muerte del otro, enfermedad, etc., siendo a veces necesario la inscripción de la pareja en un registro público para acceder a esos derechos.

Derechos y obligaciones no transpolables

Pero aun hoy en día muchos de los derechos y obligaciones que corresponden a los cónyuges al contraer matrimonio no son transpolables a la pareja de hecho. Así, a diferencia de lo que ocurre en el matrimonio, la pareja de hecho no está sometida a régimen económico alguno, nuestro Tribunal Supremo ha venido manteniendo de forma reiterada que la unión de hecho es una situación no equiparable al matrimonio y, aunque ciertamente ambas instituciones se encuentran en el ámbito del derecho de familia, no puede aplicarse por analogía la regulación establecida para el régimen económico matrimonial porque al no haber matrimonio, no hay régimen, no obstante somos de la opinión que siempre los convivientes podrán pactar que a su relación se les aplique uno de los regímenes que establece el código civil para los casados, como son el de gananciales, separación de bienes o el de participación.

Alternativas

Tampoco cabe la posibilidad de considerar que toda unión paramatrimonial (more uxorio), por el mero y exclusivo hecho de iniciarse, haya de llevar aparejado el surgimiento automático de un régimen de comunidad de bienes, sino que habrán de ser los convivientes interesados los que, por pacto expreso o por sus “facta concludentia” (aportación continuada y duradera de sus ganancias o de su trabajo al acervo común) evidencien que su inequívoca voluntad fue la de hacer comunes todos o algunos de los bienes adquiridos (suponemos que a título oneroso) durante la duración de la unión de hecho. Por lo tanto, en principio cada miembro de la pareja es independiente económicamente teniendo separados sus patrimonios.

Cada miembro de la pareja de hecho es independiente económicamente Clic para tuitear

Vivienda familiar de la pareja de hecho tras su ruptura

Entrando en el verdadero objeto de este artículo, que no es otro que analizar que sucede con la que fue la vivienda familiar de la pareja de hecho tras la ruptura de ésta, comencemos considerando los problemas que surgen en torno a la propiedad.

Uno de los miembros tiene la propiedad exclusiva

Cuando la vivienda ha sido adquirida en exclusiva por uno de los miembros de la pareja, la ruptura de la convivencia no va modificar este hecho, por lo que, salvando los casos de necesidad de protección de uno de los convivientes o lo hijos de la unión de hecho, el no propietario deberá abandonar la misma, y sólo si hubiera aportado dinero alguno, por ejemplo, hubiera estado pagando parte de la hipoteca, se pudiera considerar un derecho de reembolso sobre las cantidades abonadas.

Los dos miembros tienen la propiedad

Otra cosa es si la vivienda fue comprada por ambos convivientes, en tal caso la pareja debería llegar a un acuerdo, así es posible convenir su venta repartiéndose el precio obtenido, o que uno de ellos se quede con la propiedad pagando al otro su parte, por supuesto que, si es su deseo, también podrán continuar con la comunidad sobre la misma y darle el uso que en consenso estimen. Pero cuando no hay acuerdo en cuanto a la administración del bien habrán de buscar el auxilio judicial o solicitar judicialmente la división de la cosa común.

Uso de la vivienda

Una de las cuestiones que se suscitan tras la ruptura de la pareja es el uso de la vivienda. Si hay hijos, el juez podría atribuir el uso de la vivienda familiar y de los objetos de uso ordinario que en ella se encuentren a éstos y al miembro de la pareja en cuya compañía se encuentren, sin descartar que aun sin descendencia se le atribuya el uso a uno de los miembros por estar necesitado de protección, con independencia de que sea o no titular de la citada vivienda.

Fuera de estos casos, ya hemos visto que el no propietario debería abandonarla. Un problema muy común en la práctica se da cuando la vivienda es copropiedad de los dos miembros de la pareja y dentro de la misma queda uno de ellos, sin el consentimiento del otro, en este caso entendemos que habría que estar a lo que dice el artículo 394 del código civil según el cual cada participe podrá servirse de las cosas comunes, siempre que disponga de ellas conforme a su destino y de manera que no perjudique el interés de la comunidad, ni impida a los copartícipes utilizarlas según su derecho.

A la vista del precepto anterior entendemos que el otro podrá exigir le indemnice los perjuicios que tal situación le acarrea hasta que se produzca la división, o si la intención es permanecer en la copropiedad, optar por solicitar, junto a la compensación por daños y perjuicios, el desalojo de la vivienda, a la que, en tal caso, se daría el aprovechamiento que se decida conforme al artículo 398 del Código Civil, por ejemplo, ponerla en alquiler, repartiéndose la renta entre los copropietarios.

Vivienda en alquiler

En el supuesto de que la vivienda familiar de la pareja de hecho haya sido en alquiler, para esos casos la actual Ley de Arrendamientos Urbanos equipara a los convivientes de hecho con los matrimonios, por ejemplo, cuando uno de ellos sin el consentimiento del otro quiera desistir o no renovar el contrato, pueda éste último continuar en el arriendo, o para cuando se produce la muerte del arrendatario poder subrogarse en el contrato su pareja, en mi opinión también podría continuar con el uso de la vivienda el conviviente al que una resolución le atribuya el uso, aunque no estuviera el contrato a su nombre.

¿Y qué pasa si el uso de la vivienda fue cedido gratuitamente por un familiar a la pareja de hecho, sea en precario o comodato? a nuestro entender en este caso será el tercero propietario el que tendrá que, si así lo considera, ejercitar las acciones que le corresponda para recuperar la posesión de la finca.

Derechos de los Hijos de la Pareja de Hecho vs Matrimonio

Hace unas semanas una lectora de nuestro blog se dirigía a nosotros para preguntarnos por los derechos de los hijos de la pareja de hecho, quería saber si un hijo nacido de una pareja de hecho tiene los mismos derechos que el nacido de un matrimonio, y me ha parecido interesante, desde un punto de vista de información pública, que la respuesta que dimos sea conocida por todos nuestros lectores.

La Ley, sobre los derechos de los hijos de la pareja de hecho 

En nuestro actual sistema legislativo, da igual que los padres no estén casados, que no hayan inscrito la pareja de hecho en registro alguno, o incluso que no sean pareja de ningún tipo. Las obligaciones de los padres con respecto a sus hijos son las mismas, sea la filiación matrimonial o extra-matrimonial.

En todos los casos ambos padres deben velar por los menores, tenerlos en su compañía, alimentarlos, educarlos y procurarles una formación integral, como padres deben representarlos y administrar sus bienes.

En caso de separación o ruptura de los padres

Por lo tanto, en caso de separación de los padres, por ruptura de la pareja de hecho, es importante fijar:

  1. cuál de los progenitores va a tener la guardia y custodia de los hijos, ésta la puede tener uno solo de los padres, o puede ser compartida,
  2. es necesario establecer para el padre no custodio un régimen de visitas con el menor, el derecho de visitas no es otra cosa que el derecho del padre que no tenga la custodia a comunicarse, y mantener regularmente el contacto paterno-filial con su hijo, normalmente se suele fijar algún día dentro de la semana, los fines de semanas alternos y la mitad de los periodos de vacaciones,
  3. se ha de acordar el establecimiento de una pensión de alimentos a favor de los hijos, es decir, hay que convenir con qué cantidad contribuirá a la alimentación del menor el padre que no tenga con él al hijo (por alimentación se entiende no sólo el sustento del niño/a sino también, vestido, educación, asistencia sanitaria, etc.), así como la actualización de la cantidad acordada, normalmente se toma como referencia la variación del Índice de Precios al Consumo (IPC),
  4. en su caso, se puede establecer que el padre que mantenga la custodia del hijo permanezca junto a éste en el uso del que fue el hogar familiar, esta medida se toma siempre en interés del menor.

Otras medidas

Igualmente, pueden convenirse otras medidas siempre que tengan que ver con la relación entre padres e hijos y siempre en interés de éstos últimos. Si ambos progenitores han llegado a un acuerdo en cuanto a estas medidas, las deben formalizar mediante un documento llamado Convenio Regulador, es una especie de contrato en el que se deja constancia de los acuerdos, éste se presenta ante el juez, quien, tras la intervención del Ministerio Fiscal, lo aprobará o les requerirá para que lo modifiquen, siempre velando por el interés del menor. Para este procedimiento les hace falta un abogado y un procurador, el abogado se encarga de asesorar y redactar el convenio.

Si no hay acuerdo

Si, por el contrario, no hay acuerdo de los padres en cuanto a las medidas a fijar, se puede interponer una demanda contra el otro progenitor para exigir los referidos derechos, en este caso será el juez quien, teniendo en cuenta las circunstancias de los padres y las necesidades del menor, fije las medidas que regirán las relaciones paterno filiales, en este supuesto también es necesario abogado y procurador.

Tanto en un caso como en el otro el juez dictará una resolución aprobando las medidas a las que, por mutuo acuerdo, hayan llegado los padres, o las que él fije en defecto de acuerdo, esta resolución es ejecutable, es decir, que si alguno de lo padres no cumple se puede exigir por vía judicial su cumplimiento forzoso.

Por otro lado, que no se nos olvide mencionar, dentro de los derechos de los hijos de la pareja de hecho, los derechos sucesorios, que igualmente son los mismos para el hijo matrimonial que para el que no lo es, siempre tendrán derecho a la legítima.

Pensión de Viudedad Sin Estar Casados, ¿Parejas de Hecho?

Vamos a centrarnos en la pensión de viudedad sin estar casados, en caso de fallecimiento de uno de los miembros de la pareja conviviente. Si tendría ese otro derecho a la pensión de viudedad en nuestro actual sistema de Pensiones y prestaciones de la Seguridad Social, dado que resulta muy habitual creer que por el hecho de que una pareja conviva en un mismo domicilio, incluso tengan hijos en común, etc., puedan considerarse pareja de hecho a efectos, laborales, de seguridad social, herencias, etc. Pero esto no es exactamente así.

Consideraciones previas sobre la pareja de hecho

Lo primero es que, al igual que ocurre mediando matrimonio, el difunto/a deberá haber cubierto unos requisitos de periodos de alta y cotización a la seguridad social. Ahora bien, cubiertos esos requisitos, pasaremos al derecho del conviviente con o sin hijos en común, como posible perceptor de la pensión de viudedad.

Comenzaremos por aclarar que, legalmente, no es lo mismo “conviviente” que “pareja de hecho”, de forma que la mera convivencia no te constituye en pareja de hecho a estos efectos que estamos tratando.

Legalmente, no es lo mismo “conviviente” que “pareja de hecho”. Clic para tuitear

¿Qué es una pareja de hecho?

Pareja de hecho, a efectos de pensión de viudedad, la constituyen la pareja conviviente que reúna además una serie de requisitos, de forma que si no los cumplís, no se podría devengar la pensión de viudedad. Los requisitos, según el Artículo 174 de la Ley General de la Seguridad Social, son los siguientes:

Requisitos

Requisitos económicos para la pensión de viudedad sin estar casados

Pues dependiendo de la situación económica se tendrá o no derecho a esta pensión:

    • que los ingresos del sobreviviente durante el año natural anterior al fallecimiento no alcanzaran el 50% de la suma de los propios y de los del causante habidos en el mismo período. Dicho porcentaje será del 25% en el caso de inexistencia de hijos comunes con derecho a pensión de orfandad,
    • cuando los ingresos del sobreviviente resulten inferiores a 1,5 veces el importe del salario mínimo interprofesional vigente en el momento del hecho causante, requisito que deberá concurrir tanto en el momento del hecho causante de la prestación, como durante el período de su percepción,
      El límite indicado se incrementará en 0,5 veces la cuantía del salario mínimo interprofesional vigente por cada hijo común, con derecho a la pensión de orfandad que conviva con el sobreviviente.

Computarán como ingresos los rendimientos de trabajo y de capital así como los de carácter patrimonial.

Requisitos de la pareja; no basta la mera convivencia

Se tienen que dar además cada uno de los siguientes (*esto es en general en el estado Español, puede variar dependiendo del derecho foral civil de cada comunidad autónoma):

    • la existencia de una relación de afectividad análoga a la conyugal entre los miembros de la pareja (no lo son las relaciones basadas en otros sentimientos o intereses, como la amistad, el vínculo familiar etc.),
    • convivencia estable y notoria con carácter inmediato al fallecimiento del causante y con una duración ininterrumpida no inferior a cinco años,
    • que ninguno de los miembros de la pareja estén impedidos para contraer matrimonio, no tengan vínculo matrimonial con otra persona, es decir han de estar solteros, o viudos o divorciados judicialmente,
    • formalización de la pareja de hecho, mediante inscripción en alguno de los registros específicos existentes en las comunidades autónomas o ayuntamientos del lugar de residencia, constitución mediante documento público en el que conste la constitución de dicha pareja. Tanto la mencionada inscripción como la formalización del correspondiente documento público deberán haberse producido con una antelación mínima de dos años con respecto a la fecha del fallecimiento del causante.

La prueba de la convivencia

La prueba de la convivencia puede hacerse, a través del certificado de empadronamiento, y la existencia de hijos en común hacen prueba de esa convivencia.

En la práctica existen dificultades para acreditar todas estas circunstancias cuando no se han inscrito como pareja de hecho, existiendo diversas posturas de los tribunales para resolver las dudas interpretativas, de forma que una línea judicial sigue una interpretación estricta y literal de la Ley, de manera que, ante la ausencia de la inscripción registral o documento público, deniegan la pensión de viudedad sin estar casados; otra línea judicial más flexible y con una interpretación finalista y de justicia material, estima que lo importante es la existencia real de la pareja de hecho y no la forma de acreditar su existencia, por lo que la inscripción oficial no tiene valor constitutivo.

La prueba de la convivencia puede hacerse a través del certificado de empadronamiento. Clic para tuitear

Pensión de Viudedad para la Pareja de Hecho con Cónyuge Viudo

¿Es igual la pensión de viudedad para la pareja de hecho a la del cónyuge viudo/a? Es cierto que nuestra legislación ha evolucionado para acoger, en la protección de nuestro sistema nacional de la seguridad social, al conviviente o pareja de hecho, frente a su tradicional desprotección que, por el contrario, sí tenía el cónyuge, en supuestos de viudedad. Tan cierto como eso es que esa evolución ha sido lenta, y de momento no alcanza una equiparación en el trato del cónyuge y de la pareja de hecho, en supuesto de viudedad y devengo de prestaciones.

Estar informado

Así las cosas, es conveniente que las parejas de hecho estén informadas de que, en supuesto de fallecimiento, su conviviente no recibirá una prestación de viudedad como le ocurriría al cónyuge viudo, sino que se le exigirán unos requisitos adicionales.

Legislación

La Ley 40/2007, (con efectos de 1 de enero de 2008, sin perjuicio de la retroactividad a la que luego se hace referencia), confirió derecho a pensión vitalicia de viudedad quien estuviera unido con el causante formando pareja de hecho, bien es cierto que con mayores condiciones que al cónyuge viudo (art.174.3 LGSS).

Requisitos

¿Qué requisitos tiene que cumplir el conviviente supérstite para acceder a una prestación de viudedad, además de los generales de alta y cotización del causante? (fallecimiento posterior al 1 de enero de 2008):

  1. constituir una pareja de hecho: constituida con análoga relación de afectividad a la conyugal;
  2. que sus integrantes no estén impedidos para contraer matrimonio, ni tengan vínculo matrimonial con otra persona;
  3. que acrediten una convivencia estable y notoria con carácter inmediato al fallecimiento del causante y con una duración ininterrumpida no inferior a cinco años:
    1. mediante certificación de la inscripción en los Registros específicos existentes en las Comunidades Autónomas o Ayuntamientos del lugar de residencia, o, en supuestos de inexistencia de dicha inscripción, mediante documento público en el que conste la constitución de dicha pareja;
    2. por su parte, el requisito de convivencia se ha de acreditar mediante el correspondiente certificado de empadronamiento;
  4. tanto la inscripción como la formalización del correspondiente documento público deberán haberse producido con una antelación mínima de dos años con respecto a la fecha del fallecimiento del causante. No obstante en las Comunidades Autónomas con Derecho Civil propio la consideración de pareja de hecho y su acreditación se llevará a cabo conforme a lo que establezca la legislación específica manteniéndose en todo caso el requisito de convivencia ininterrumpida no inferior a cinco años;
  5. estar unido con el causante en el momento de su fallecimiento (haberlo estado en otros períodos anteriores no es determinante);
  6. requisitos de situación económica: acreditar que los ingresos –del superviviente— durante el año natural anterior no alcanzaron el 50% de la suma de los propios y los del causante habidos en el mismo período. Dicho porcentaje será del 25% en caso de inexistencia de hijos comunes con derecho a pensión.

No obstante, también se reconocerá derecho a pensión de viudedad cuando los ingresos del sobreviviente resulten inferiores a 1,5 veces el importe del SMI (Salario Mínimo Interprofesional) vigente en el momento del hecho causante. Este límite se incrementa en 0,5 veces la cuantía del SMI por cada hijo en común con derecho a pensión de orfandad que conviva con el sobreviviente; requisito que deberá concurrir en el momento del hecho causante así como durante el período de su percepción.

A estos efectos se considerarán como ingresos los rendimientos de trabajo y de capital así como los de carácter patrimonial, en los términos en que son computados para el reconocimiento de los complementos a mínimos de pensiones.

Derechos hereditarios de las parejas de hecho

Pareja de Hecho | Melián Abogados¿Hereda la pareja de hecho, igual que si se tratase del viudo/a?

En el derecho Español, a efectos hereditarios, el conviviente o pareja de hecho del difunto, no tiene previstos derechos sucesorios abintestato (cuando no hay testamento), como sí tiene el cónyuge viudo, en nuestro código civil, así como una regulación legal para la división y el reparto del patrimonio del matrimonio. En la práctica, parejas de hecho, constituidas formalmente o no, uniones afectivas Leer más