Tributación al IRPF de las indemnizaciones por cese involuntario y despido | Melián Abogados

Apuntes sobre la tributación al IRPF de las indemnizaciones por cese involuntario y por despido y en el trabajo

Las indemnizaciones por despido y por cese involuntario en el trabajo que perciben los trabajadores/as de las empresas al ser su despido improcedente, nulo o por causa objetivas, están sujetas al Impuesto Sobre la Renta de la Personas Físicas (IRPF), si bien está prevista la exención de la obligación de tributar, con las particularidades que veremos.

 

Cese involuntario

En el concepto de cese involuntario, a estos efectos, además del despido propiamente dicho, se encuentran incluidas aquellas situaciones en las que el trabajador ejercita su derecho a extinguir la relación laboral, es decir, toma él la iniciativa de esa extinción, sin embargo, lo hace en respuesta una decisión empresarial que le habilita legalmente a ello.

Por ejemplo, los supuestos de no aceptación de la movilidad geográfica, o de la modificación sustancial de condiciones de trabajo (cuando afecten a la jornada, horario, turnos, remuneración y funciones), que la empresa decida aplicarle.

Cuantías de la indemnizaciones

Las indemnizaciones que se perciban, en estos supuestos de despido y cese involuntario en la relación laboral, están exentas en la cuantía que venga establecida con carácter obligatorio en la Ley, esas cuantías son las resultantes de las fórmulas previstas para cada supuesto, así por ejemplo:

  • En caso de despido improcedente: en el TR del Estatuto Trabajadores, art. 56.1 y 2.
  • La prevista para el despido por causas objetivas: art.52 y, 53.1.b) TRET
  • Para la extinción del contrato en supuestos de no aceptación de movilidad geográfica: art. 40.1, TRET
  • Extinción del contrato en supuestos de no aceptación de la modificación sustancial de condiciones de trabajo: art. 41.3, TRET
  • Indemnización ex art. 281 LRJS (Ley Reguladora de la Jurisdicción Social), que se dispone en incidente de ejecución de sentencia de despido, por no readmisión y que se resuelva declarando extinguida la relación laboral imponiendo el abono de la indemnización del art. 56.1 y 2 dc el TRET.

Límites

Hay un límite cuantitativo a esa exención, y es el importe de la indemnización supere los 180.000 euros.

La legislación tributaria también prevé la posibilidad de aplicar la reducción del 30 % sobre la cuantía excedente no exenta.

Cuando la indemnización supera la cuantía legal

Han existido dudas acerca de si las mejoras indemnizatorias que superan la cuantía legal están exentas o no, ya que a efectos tributarios no puede considerarse como indemnización obligatoria la que se estipule por convenio, pacto o contrato entre las partes.

En este sentido, cuando la mejora indemnizatoria que supera a la obligatoria legal venga dada por acuerdo alcanzado en el acto previo de conciliación administrativa, celebrado ante la autoridad laboral o en acta de conciliación Judicial, estarían exentas hasta los 180.000 euros.

Indemnización alta dirección

En el supuesto de la indemnización que del alto directivo, con ocasión del desistimiento por parte de la empresa del contrato, tras un cambio de doctrina contenida en al Sentencia del Tribunal Supremo, sala de lo contencioso administrativo de 5/11/2019, la indemnización de 7 días de salario por año trabajado, con el límite de 6 mensualidades, contenida en el art. 11 del RD 1382/1985 que regula dicha relación laboral de alta dirección, ha de ser considerada como indemnización mínima obligatoria para los supuestos de desistimiento del empleador, incluso en los casos de pacto expreso que excluya toda indemnización por cese.

Por tanto, esa cuantía de la indemnización está exenta de tributación en el IRPF.

Y es que La sala de lo contencioso-administrativo del Tribunal Supremo hasta la fecha había venido declarando la sujeción al impuesto ─en su totalidad─ de la indemnización por cese en caso de relación de alta dirección.

En el supuesto que ha dado lugar a dicha sentencia, en el contrato de alta dirección, figuraba una cláusula que permitía la extinción de la relación laboral por decisión unilateral de la empresa sin derecho a indemnización. En la sentencia de instancia se destacan para sustentar su conclusión, extractos de la Sentencia de la Sala de lo Social el TS de 22 abril 2014:

“… a juicio de esta Sala Cuarta, la interpretación más lógica del art. 11.1, párrafo segundo del RD 1382/1985, en sí mismo considerado, es que no lo permite. El precepto en cuestión se compone de tres elementos normativos, que son los siguientes: a) El legislador confiere directamente al alto directivo un derecho no condicionado a recibir una indemnización cuando su contrato se extinga por voluntad unilateral del empresario sin necesidad de justa causa alguna (desistimiento, dice el precepto con toda propiedad): “El alto directivo tendrá derecho en estos casos a las indemnizaciones…”

b) El legislador no establece directamente la cuantía de dichas indemnizaciones sino que se remite a la que pacten las partes: “…pactadas en el contrato”.

c) El legislador establece una norma subsidiaria para el caso de que las partes no hayan pactado dicha cuantía: “a falta de pacto la indemnización será equivalente a siete días de salario en metálico por año de servicio con el límite de seis mensualidades”.

[…]

Dada esa estructura y ese contenido del precepto, no parece lógico interpretar que el legislador permita un pacto -como el del caso de autos- cuyo contenido no se limite a fijar una cuantía diferente a esa subsidiaria sino que consista, lisa y llanamente, en eliminar toda indemnización. Si fuera así, el legislador incurriría en una palmaria contradicción con lo que él mismo establece en primer lugar y de manera terminante: el alto directivo “tendrá derecho”. Cabrán, pues, modulaciones varias de ese derecho pero no su completa ablación.”

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