Cabezonería y Administración Pública

Policía Local | Melián AbogadosLa búsqueda en Google de las palabras cabezonería y administración pública, arroja exactamente 60.100 resultados,  añadamos uno más. Aún no he perdido la esperanza de encontrarme ante una administración pública razonable. Que a la vista de la lógica y bondad de los argumentos escuche, ceda, agache la cabeza y no condene al ciudadano al tortuoso camino de la vía judicial. Por esa razón, a modo de redención voluntaria, no me resisto a exponer a la Administración lo razonable del asunto. Darle la oportunidad de purgar una resolución administrativa injusta, ilógica y con excesiva frecuencia ignorante. Que no aproveche la sombra de los despachos y el anonimato. Que no opte por la solución más gravosa para el ciudadano con la esperanza de que sea otro el que resuelva el entuerto o cargue con el muerto. Desafortunadamente , sin remedio y de forma innecesaria a los Tribunales. Ahí van mis plegarias.

Eso, sucede en el 83,4 por ciento de los casos. Si me preguntas por la fuente del dato, fíate de mi buen ojo. El resto, es debate jurídico razonable. Muchos actos administrativos tienen poco de eso y mucho de predicción. Si de 100 víctimas de un “churro” administrativo protestan 4, se mantiene en la sartén y adelante. La esperanza del aburrimiento.

Afortunadamente, en el caso de los aspirantes a policía local, cuyos nombramientos fueron negados por una Administración ciega, torpe y gastona, otra esperanza los animó a tener paciencia, la de ser funcionarios, al menos en prácticas, y lo han logrado. Sendas sentencias del Tribunal Superior de Justicia de Canarias dictadas recientemente vienen a dar la razón a dos aspirantes a policía local, cuyos nombramientos como funcionarios en prácticas habían sido denegados. Los recurrentes habían ganado su plaza por oposición. No obstante, en ambos casos la administración (realmente fue el concejal o el alcalde de turno)  hizo una interpretación restrictiva, haciendo coincidir el antiguo permiso de conducción  tipo “A” con el nuevo. Recordemos que en Diciembre de 2009, entró en vigor, con el nuevo Reglamento de Conductores, una nueva clasificación de  permisos y licencias de conducción, con la introducción del permiso A2, un nuevo carné intermedio para llevar motos hasta 47 caballos y así conseguir que el acceso a las motocicletas de mayor cilindrada sea progresivo con el nuevo permiso “A”.  Así, en lo fundamental, el antiguo permiso “A” coincidía con el nuevo permiso A2. En las bases de la oposición, aprobadas antes de la entrada en vigor del nuevo reglamento, se exigía a los aspirantes a Policía Local estar en posesión del permiso de conducción tipo “A” en el momento de su toma de posesión.  El recurrente, en tanto se tramitaba la oposición procedió a realizar las pruebas pertinentes para obtener el permiso tipo “A”, conforme se exigía en las bases. Al entrar en vigor la nueva clasificación de permisos con el nuevo reglamento de conductores obtuvo el A2. Había además de argumentos una certificación de la Jefatura de Tráfico en la que se aceptaba la equivalencia entre el permiso A exigido por la convocatoria y el actual A2. Entre los argumentos:  “que el permiso A2 actual tiene cierta similitud con el permiso A del reglamento de 1997, en cuanto no permite el acceso a todas las cilindradas hasta pasados 2 años de experiencia; pero aun así, la interpretación debe ser plenamente favorable a la equiparación por la forma actual de obtener el permiso A. Así a partir del nuevo reglamento, se requiere para la obtención del permiso A un mínimo de 20 años, mas dos de estar en posesión del A2, y superar un curso de formación y perfeccionamiento, lo cual determina que hasta bien entrados los 23 años, en el mejor de los casos, resulta imposible su obtención. Por lo tanto  de seguirse la interpretación que pretende la administración y el codemandado, devendrían inmediatamente nulas las bases de la convocatoria, pues discriminaría el acceso a la función pública por razón de edad”.

No hacía falta ser adivino para aventurar cuál sería el resultado del pulso entre el ciudadano y este caos público en el que la administración se asienta con demasiada frecuencia. Menos KAOS y más CONTROL, como más de una vez dijo Maxwell Smart.

Juan Carlos Melián | Melián Abogados




Enlaces Relacionados



The following two tabs change content below.
Licenciado en Derecho, Abogado colegiado en el ICATF, Especialista en Derecho Administrativo, Contratación Pública, Propiedad Intelectual y Derecho del Entretenimiento. Cuenta con una dilatada experiencia de más de 25 años en el ejercicio profesional, principalmente en la consultoría de entidades del sector público autonómico y local y de diferentes medios de comunicación. Desarrolla su actividad como socio director del área de derecho Administrativo en el bufete “Melián Abogados”, establecido en las Islas Canarias. Puedes seguirlo en Twitter, Linkedin o Facebook. También puedes localizarlo en Skype en la cuenta: juancarlosmelian1 o por su nombre.
1 comentario

Trackbacks y pingbacks

Los comentarios están desactivados.